03 enero, 2012


     El pasado primero de enero de 2012 tres jóvenes fueron asesinados en un predio de Villa Moreno en la zona Sur de Rosario mientras festejaban la llegada del año nuevo; Adrián Rodríguez de 21 años, Jeremías Trasante de 17 y Claudio Suárez de 19 años. Las hipótesis que empezaron a circular en los medios de comunicación inmediatamente después del hecho y hasta hoy, elucubran acerca de posibles ajustes de cuenta, represalias, o vinculaciones con la barra brava de Newells. Llaman la atención los titulares que anotician los tres asesinatos refiriéndose a “enfrentamiento” cuando los adolescentes estaban desarmados, y aun mas, la cantidad de teorías que justifican la impunidad de estas muertes así como también la ausencia de datos reales y de reflexiones acerca de la inacción del Estado provincial y municipal que suele desentenderse de los homicidios que vienen repitiéndose permanentemente.
    Adrian, Jeremías y Claudio militaban en el Frente 26 de Junio Darío Santillán, eran pibes adolescentes, de barrio, organizados en la búsqueda y construcción del futuro que como parte marginada de la ciudad de Rosario les es sistemáticamente negado. Pedro Salinas, integrante de la agrupación, expresó “ninguno de los pibes tenía antecedentes penales, versión que circuló inmediatamente después de la masacre. Desde ya que ninguno de ellos estaba armado. Eran inocentes.” Los agresores estaban fuertemente armados, con armas de alto calibre y uno de ellos con chaleco antibalas.
    No podemos dejar de repudiar estos hechos y de exigir al gobierno provincial que intervenga más allá de las zonas céntricas de la ciudad porque mientras no hay decisión política y acciones concretas a través de políticas públicas, la violencia se acrecienta y se llega a instancias como éstas en que el principio de un año nuevo conmociona a un barrio con tiros y muertes que reciben chicos con toda una vida por delante.
    Como organización del peronismo de base, hemos apostado a trabajar en barrios marginales, con jóvenes que como estos tres compañeros día a día luchan por un mundo mejor en sus barrios sin posibilidades ni acceso digno a políticas sociales que generen construcciones de lazos saludables, contenedores y potenciadores de capacidades individuales y colectivas, los jóvenes son el presente, y nos debemos como organizaciones políticas debatir que tipo de construcción ciudadana se está desarrollando en nuestra ciudad, que tipo de inserción social todos estos pibes de barrio pueden acceder y fundamentalmente construir junto a ellos un mundo más feliz. Nos solidarizamos con los padres de las víctimas, víctimas de un sistema viciado e incapaz de reconocer victimas!.- exigimos justicia y nos ponemos a disposición de la organización, como de los familiares en comenzar a profundizar la lucha y el develar las mentiras de la corrupción.