27 septiembre, 2010

kirchnerismo al palo

http://undiaperonista.blogspot.com/2010/09/peronismo-puro-kirchnerismo-al-palo.html

- Me da un poco de vergüenza (...)
Y las palabras eran parte de las manos retorciéndose, la cara colorada, y una risa de juego nervioso por la aparente seriedad que todo eso empezaba a tener desde ese momento en que Mino quería decirlo, aunque ya lo venían hablando hacía un año con paca, retardando el susto y disfrutando una inclinación transgresora que sondeaba elecciones cada vez más descubiertas. El parque España abajo, al costado, atrás, de esos ojos que querían quedarse ahí y traer palabras
para poner al relato del sueño que iba a decirle a paca que mino no tenía por delante lo que otros habían imaginado para él.
Un sueño colorido, no más de 7, 8 años teníamos en esa conversación sentados chinitos, con lágrimas en risas y en el cuerpo, en la cara, en el sexo que estaba siendo boca palabras que nos atravesaban mientras nosotros también los atravesábamos.
Había emoción y miedo, éramos eso. Entusiasmados, porque pasaban chicos que Mino miraba y ya los había visto tantas veces, en el gimnasio, en la escuela, en la temprana infancia, y ya los había visto con paca, pero ahora estiraba la mano, desnudo y acariciaba una espalda un brazo el culo la boca de ese otro hombre que lo agarraba de la cintura y tenía barba y en lugar de las tetas de antes había la piel el pecho.
Emoción de contame dónde lo conociste cómo estás quién es. Miedos de qué hago, qué pensas, a dónde voy, a dónde ya no vuelvo. O si. Preguntas, todo el tiempo, que hacer a tantos y a ninguno.  Estaba asustado pero empezando a soltarse liviano, excitado, fresco.
- Secreto absoluto -y hacía falta decirlo, fantasmas que evitar, manteniendo, para que no chocaran de frente, demorar posibles consecuencias, pensar que era algo de uno-.
Mino, que divertido mirarnos esa tarde en la que todavía no éramos esto. Lo mismo, sin género. Identificar el inicio de la marcha nueva de la que desde entonces ya somos parte. Como somos parte de este tiempo en que pueden casarse dos hombres, dos mujeres. Ni nos imaginamos cuánto cambia eso el rumbo, pero nos damos cuenta cuando en una conversación aparentemente definitoria, que mas tarde tendrá otras y cambiará, esos que imaginaban otra cosa tartamudean en la parte de, es que no sé no te podes casar bueno ahora sí en fin. Cuántos anteriores a nosotros tuvieron que esconderse abajo de la mesa, escapar corriendo, aguantar maltratos, disfrazarse. Hoy a menor escala. Somos también nosotros los que tenemos que sumarnos al avance, impedir retrocesos y quién sabe dónde estar dentro de treinta años. Los ninguneados, los perseguidos, los marginados.
Los putos peronistas festejaron la nueva ley, el orgullo,
los jueces casan putos y lesbianas,
el machismo retrocede hasta hacerse minúsculo frente al vendaval del tiempo y la organización. Dos jóvenes, apenas veintipico, enroscados con historias nuestras y de otros,
Amar libremente en un país liberado, una de las consignas del frente de liberación homosexual, putos tirabombas, otra. Y de eso nacemos nosotros, que miramos la siesta del sábado el video que nos muestra riéndonos en la cara de tantos otros que ya no se ríen. Y nos tiene serios, por el desafío de encontrar hasta el último nieto,
de abrirnos paso,
siguiendo los sueños peleando. Y Cruzamos una mirada y vemos el guiño de ojo de miles con los que decimos adelante,
sigamos, avancemos, midamos, ¡con alegría! porque mirá,
aquello grande, cayó sobre todos, y acá en lo pequeño el panorama cambia
y ahí en la historia, también.

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