Vuelve a llegar la fecha, que allá por la primaria, junto con otras cercanas, esperábamos, porque significaba un festejo, y durante todo el día intentar sacar partido, alguna golosina en el kiosco, y más tarde porrones en las fiestas, porque, hoy es mi cumpleaños decía la negra, de rulos, con pequeñas variaciones de estatura del otro lado de un mostrador o de una barra. Hoy, ya sin tanto alarde, llegan los veintidós, y nos despertamos en el mismo departamento, aquellas que fuimos y éstas que somos, y cantamos el feliz cumpleaños peronista, y nos reímos, está todo tan mezclado, ella y yo, es que hace dieciocho año venimos conviviendo, en la vida. Rosario siempre estuvo cerca cantábamos cuando preparábamos el primer bolso con el que nos íbamos de santa fe y llegábamos juntas al departamento que desde entonces empezamos a desordenar. No fue ni la primera ni la última decisión que tomamos, ni siquiera la aventura más grande, se intercala entre otras, pero es en definitiva la que nos hace pasarnos el mate mientras cada una está en sus apuntes una mañana como hoy, recién, antes de que venga a buscarla el señor con el que está almorzando el día de su cumpleaños, y antes de que yo repase fotos y piense en los primeros días de este dúo dinámico entusiasmado por la casi total independencia a estrenar. Seguimos en eso, paisajes duplicados que hacemos hablar mirándose. Islas inventadas a las que nos vamos solas, riéndonos de todo. Por esas cosas del lenguaje que otros ya han analizado, cada palabra que escribo elude al caos de éste living, en el que estamos con Oliver mirando entrar ciudades, dos enanas contandose sorprendidas lo que es un espermatozoide, plazas de hamacas de mates de noches, galerías en las que dormimos, la canción que usted quiera por la moneda que tenga en la peatonal de santa fe, capítulos abiertos, historias de cada una -que para que sean nos separamos y otra vez juntas en relatos o silencios-, personajes de tantos tiempos que sumamos a lo largo de caminos y conversaciones y mitos y primeras experiencias y reincidencias. Se siente como el bar de la pirula, -que mañana vuelve a abrir-; el departamento de fiesta, ensordecedor, como cada cumpleaños desde hace cuatro años, más de cincuenta personas donde diariamente viven dos, y la vida de estudiantes que más adelante va a ser otro recuerdo al que volver y encontrarnos. Oliver se distrae con Mora que nunca lo quiso y con el Negro Vení, su único amigo que un verano le enseñó a atrapar el primer y único pajarito, y le dejó la ilusión que cada mañana lo hace estar atento del otro lado de una ventana preparado para un ataque que el vidrio le demora. Yo converso con las que fuimos, y nos miro conocidas, no sólo por estar al lado sino por cambiarnos los ojos y ver y traducir y volver a los nuestros y creernos; en eso que vemos, en lo que devenimos, en las peleas que damos, en que vale la pena. Creernos en las decisiones, en las dos taradas que dejamos atrás y en lo que nos falta por vivir. ¡¡Feliz cumpleaños compañera!!
23 septiembre, 2010
veintidos, locaa
Vuelve a llegar la fecha, que allá por la primaria, junto con otras cercanas, esperábamos, porque significaba un festejo, y durante todo el día intentar sacar partido, alguna golosina en el kiosco, y más tarde porrones en las fiestas, porque, hoy es mi cumpleaños decía la negra, de rulos, con pequeñas variaciones de estatura del otro lado de un mostrador o de una barra. Hoy, ya sin tanto alarde, llegan los veintidós, y nos despertamos en el mismo departamento, aquellas que fuimos y éstas que somos, y cantamos el feliz cumpleaños peronista, y nos reímos, está todo tan mezclado, ella y yo, es que hace dieciocho año venimos conviviendo, en la vida. Rosario siempre estuvo cerca cantábamos cuando preparábamos el primer bolso con el que nos íbamos de santa fe y llegábamos juntas al departamento que desde entonces empezamos a desordenar. No fue ni la primera ni la última decisión que tomamos, ni siquiera la aventura más grande, se intercala entre otras, pero es en definitiva la que nos hace pasarnos el mate mientras cada una está en sus apuntes una mañana como hoy, recién, antes de que venga a buscarla el señor con el que está almorzando el día de su cumpleaños, y antes de que yo repase fotos y piense en los primeros días de este dúo dinámico entusiasmado por la casi total independencia a estrenar. Seguimos en eso, paisajes duplicados que hacemos hablar mirándose. Islas inventadas a las que nos vamos solas, riéndonos de todo. Por esas cosas del lenguaje que otros ya han analizado, cada palabra que escribo elude al caos de éste living, en el que estamos con Oliver mirando entrar ciudades, dos enanas contandose sorprendidas lo que es un espermatozoide, plazas de hamacas de mates de noches, galerías en las que dormimos, la canción que usted quiera por la moneda que tenga en la peatonal de santa fe, capítulos abiertos, historias de cada una -que para que sean nos separamos y otra vez juntas en relatos o silencios-, personajes de tantos tiempos que sumamos a lo largo de caminos y conversaciones y mitos y primeras experiencias y reincidencias. Se siente como el bar de la pirula, -que mañana vuelve a abrir-; el departamento de fiesta, ensordecedor, como cada cumpleaños desde hace cuatro años, más de cincuenta personas donde diariamente viven dos, y la vida de estudiantes que más adelante va a ser otro recuerdo al que volver y encontrarnos. Oliver se distrae con Mora que nunca lo quiso y con el Negro Vení, su único amigo que un verano le enseñó a atrapar el primer y único pajarito, y le dejó la ilusión que cada mañana lo hace estar atento del otro lado de una ventana preparado para un ataque que el vidrio le demora. Yo converso con las que fuimos, y nos miro conocidas, no sólo por estar al lado sino por cambiarnos los ojos y ver y traducir y volver a los nuestros y creernos; en eso que vemos, en lo que devenimos, en las peleas que damos, en que vale la pena. Creernos en las decisiones, en las dos taradas que dejamos atrás y en lo que nos falta por vivir. ¡¡Feliz cumpleaños compañera!!
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1 comentario:
No te das una idea lo feliz que me pone ser la que tiene que recibir tan lindas palabras. PFF si habran pasado años, si habremos vivido cosas!!. Hoy todavía nos sentamos una en frente de la otra, teniendo que estudiar montones y nos reimos, nos divertimos...en fin, disfrutamos de la compañia de la otra!
Gracias amigaa, te quiero muchisimo.
Negra
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